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Artículos etiquetados con: cine argentino

Siete películas de Ibermedia competirán en la 67ª edición del Festival de San Sebastián

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos, del chileno José Luis Torres Leiva, competirá en la Sección Oficial, y otras seis películas que recibieron ayudas de Ibermedia a la Coproducción lo harán en la sección Horizontes Latinos: Agosto, del cubano Armando Capó; Araña, del chileno Andrés Wood; Así habló el cambista, del uruguayo Federico Veiroj; El Príncipe, del también chileno Sebastián Muñoz; La bronca, de los hermanos peruanos Diego y Daniel Vega, y Los sonámbulos, de la argentina Paula Hernández. A continuación presentamos las sinopsis y otros detalles de las siete películas seleccionadas por el Programa Ibermedia en sus convocatorias de ayuda a la Coproducción que competirán en la 67ª edición del Festival de Cine de San Sebastián que se realizará del 20 al 28 de septiembre próximos. Ler mais…

‘El amor menos pensado’, la comedia de Juan Vera con Ricardo Darín y Mercedes Morán, llega a la Casa de América de Madrid

El amor menos pensado, la película de Juan Vera que fue seleccionada como proyecto para el Curso de Desarrollo de Proyectos Cinematográficos Iberoamericanos, se proyectará en la Casa de América de Madrid los jueves, viernes y sábados del 26 de septiembre al 12 de octubre. La película narra la historia de Ana (Mercedes Morán) y Marcos (Ricardo Darín), quienes llevan casados veinticinco años. Cuando su único hijo se va de casa para comenzar su carrera universitaria en España, la pareja entra en una profunda crisis existencial. Sin peleas de por medio, casi como si se tratara de un nuevo proyecto en común, deciden separarse. Pero la vida de solteros, intensa y fascinante al principio, pronto les plantea nuevas preguntas. Ana y Marcos se interrogan a fondo sobre el amor, la naturaleza del deseo, la fidelidad, y toman una decisión. Ler mais…

‘Hogar’, la coproducción ítalo-argentina dirigida por Maura Delpero, gana cuatro premios en el Festival de Locarno

Hogar, también conocida como Maternal, la primera película de ficción de la argentina nacida en Italia Maura Delpero, recibió cuatro premios en la la 72ª edición del Festival de Cine de Locarno que finalizó el pasado sábado 17 de agosto: la Mención Especial del Jurado de la Competencia Internacional, el Premio Europa Cinemas Label a la mejor película europea, el Premio del Jurado Ecuménico y el segundo Premio del Jurado Joven. La cinta narra el encuentro entre dos chicas que viven en un centro religioso para madres adolescentes en Buenos Aires y las monjas italianas que dejaron su país para fundarlo. Hogar está producida por Campo Cine en coproducción con dispàrte y Vivo Film, con la colaboración de RAI Cinema, la participación del Ministerio de Patrimonio y Actividades Culturales de Italia (MiBAC) y el apoyo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) de Argentina, IDM Südtirol – Alto Adige Film Fund & Commission y la región de Lazio. Asimismo, recibió apoyo de Ibermedia a la coproducción en la Convocatoria 2017.

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La coproducción ítalo-argentina ‘Hogar’, de Maura Delpero, competirá en el Festival de Locarno

Maura Delpero, la directora argentina nacida en Bolzano, Italia, presentará su primer largometraje de ficción en el Concorso Internazionale de la 72ª edición del Festival de Cine de Locarno, que se realizará del 7 al 17 de agosto. La película narra el encuentro entre dos chicas que viven en el “Hogar”, un centro religioso para madres adolescentes en Buenos Aires, y las monjas italianas que dejaron su país para fundarlo. Titulada justamente así, Hogar, Delpero debuta en la ficción de gran formato con esta coproducción ítalo-argentina que recibió la ayuda de Ibermedia en la Convocatoria 2017. Hogar está producida Campo Cine en coproducción con dispàrte y Vivo Film, en colaboración con RAI Cinema, la participación del Ministerio de Patrimonio y Actividades Culturales de Italia (MiBAC) y el apoyo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), IDM Südtirol – Alto Adige Film Fund & Commission y la región de Lazio. Ler mais…

Juan José Campanella, una emoción compartida

Enmarcada dentro del ciclo ‘Diálogos de cine’ de la Casa de América de Madrid, este martes 9 de julio el periodista y cineasta español Santiago Tabernero dará una charla dedicada a argentino Juan José Campanella, “un clásico del cine latinoamericano”, como lo llama en su texto de presentación. La charla, titulada Juan José Campanella, una emoción compartida, será a las 19:00 horas en el anfiteatro Grabriela Mistral y la entrada es libre hasta completar el aforo. “Director, guionista y productor de una admirable filmografía que no hace distingos entre cine y televisión, porque ante todo es un narrador, un artesano que antepone el lucimiento de la historia al suyo como cineasta”, escribe Tabernero. Campanella, como sabemos, no sólo es el director de la ganadora del Oscar El secreto de sus ojos y de la también candidata al premio de la Academia estadounidense El hijo de la novia, sino de numerosos capítulos en conocidas series de televisión como La ley y el orden (Law & Order), Dr. House o Colony.
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‘Los últimos’, de Nicolás Puenzo, y ‘Las herederas’, de Marcelo Martinessi, entre las seleccionadas para el 44º Festival de Cine Iberoamericano de Huelva

Entre las películas que la 44ª edición del Festival Iberoamericano de Huelva ha adelantado como parte de su Sección Oficial aparecen dos de Ibermedia: Los últimos, debut en el largometraje del argentino Nicolás Puenzo, y la multipremiada Las herederas, del paraguayo Marcelo Martinessi. Ambas competirán del 16 al 23 de noviembre por el Colón de Oro y los demás premios del palmarés onubense. Las otras películas dadas a conocer son: Restos de viento, de la mexicana Jimena Montemayor; El ombligo de Guie’dani, del también mexicano Xavi Sala, y El Piedra, del colombiano Rafael Martínez Moreno. Los últimos es una coproducción argentino-chileno-boliviana escrita por el director y su hermana Lucía Puenzo, e interpretada por la peruana Juana Burga Cervera, los argentinos Peter Lanzani y Germán Palacios, y la uruguaya Natalia Oreiro. Por su parte, Las herederas es otro auspicioso debut —coproducido por Paraguay, Alemania, Brasil, Uruguay, Noruega y Francia— del que ya hemos escrito varias veces debido a su muy exitoso recorrido por festivales internacionales. Ler mais…

Dos Conchas de Plata y el premio a la mejor fotografía para ‘Rojo’, del argentino Benjamín Naishtat, en San Sebastián

Rojo, el tercer largometraje del argentino Benjamín Naishtat, fue el gran triunfador de la 66ª edición del Festival de San Sebastián 2018. La película se llevó dos Conchas de Plata al mejor director y al mejor actor para Darío Grandinetti, así como el premio del Jurado a la mejor fotografía para Pedro Sotero. Asimismo, otras dos películas realizadas con las ayudas de Ibermedia fueron galardonadas con el Premio Cooperación Española (Los silencios, de la brasileña Beatriz Seigner) y la mención especial del Premio Horizontes (El motoarrebatador, del también argentino Agustín Toscano). En lo más alto del palmarés del 66º Festival de San Sebastián aparecen además Entre dos aguas, del español Isaki Lacuesta, Concha de Oro a la mejor película, y la noruega Pia Tjelta, Concha de Plata a la mejor actriz por Blind Spot, del belga Nabil Ben Yadir. Rojo recibió la ayuda de Ibermedia a la Coproducción en la Convocatoria 2015; Los silencios, a la Coproducción 2016 y al Desarrollo 2015, y El motoarrebatador, a la Coproducción 2017 y el Curso de Desarrollo de Proyectos Cinematográficos Iberoamericanos 2016. Ler mais…

‘Nadie nos mira’, una mirada original sobre la migración latina en EE UU, llega en septiembre a la Casa de América de Madrid

Nadie nos mira, el tercer largometraje de la argentina Julia Solomonoff coproducido por Argentina, Colombia y Brasil que recibió ayuda de Ibermedia en la Convocatoria 2014, se podrá ver en septiembre en la Casa de América de Madrid. La película narra la historia de Nico Lenke, un actor que tras una prometedora carrera en Argentina, se instala en Nueva York confiando en que su talento lo ayudará a abrirse paso allí. La mudanza también coincide con su ruptura sentimental: atrás también deja a su amante-productor-mentor, un hombre casado. En Estados Unidos, sin embargo, las cosas nunca han sido fáciles para los inmigrantes, menos ahora. “Demasiado rubio” para interpretar a un personaje latino y con un acento “demasiado fuerte” para cualquier otro papel, Nico se ve obligado a hacer malabarismos para sobrevivir y pensar a fondo sobre los motivos que lo llevaron a cambiar de país, de ciudad, de modo de vida. Sobre esta premisa, Solomonoff aporta un punto de vista original sobre los conflictos que la migración trae consigo: no sólo se trata de conseguir “papeles” y trabajo, sino descubrir qué lleva a alguien a quedarse a vivir en un lugar que en principio “no es el suyo” y donde las puertas están cerradas. Nadie nos mira se proyectará los jueves, viernes y sábados del 13 al 29 septiembre, a las 19:30. Ler mais…

‘La luz incidente’, de Ariel Rotter, se estrena en España… con un preestreno en Casa de América

La luz incidente, el tercer largometraje de ficción del argentino Ariel Rotter (Sólo por hoy, El otro), se preestrenará en la Casa de América de Madrid como parte de la actividad “Encuentros con Ariel Rotter”. El acto se realizará el miércoles 27 de junio a las 19:00 y después de la proyección habrá un coloquio con el director. Al día siguiente la película entrará en la programación regular de la Casa de América y se exhibirá todos los jueves, viernes y sábado del 28 de junio al 14 de julio de 2018. La luz incidente es una coproducción de Argentina, Francia y Uruguay que recibió la ayuda de Ibermedia a la Coproducción en la Convocatoria 2013. Ler mais…

Cuatro películas de Ibermedia en el Festival de Cannes y la Quincena de Realizadores

Los silencios, de la brasileña Beatriz Seigner, recibió ayudas del Programa Ibermedia tanto al Desarrollo como a la Coproducción, esta última en la Convocatoria 2016. O grande circo místico, del también brasileño Carlos Cacá Diegues, recibió ayuda a la Coproducción en la Convocatoria 2015. Pájaros de verano, de los colombianos Ciro Guerra y Cristina Gallego, recibió ayuda a la Coproducción en la Convocatoria 2016. Y El motoarrebatador, de Agustín Toscano, además de recibir ayuda a la Coproducción en la Convocatoria 2017, había participado en la 14ª edición del Curso de Desarrollo de Proyectos Cinematográficos Iberoamericanos 2016. ¿Qué más comparten estas cuatro películas iberoamericanas? Su selección para el Festival de Cannes y la Quincena de Realizadores que se celebran actualmente en la capital francesa del cine mundial. Ler mais…

‘Las herederas’, de Marcelo Martinessi, y ‘Marilyn’, de Martín Rodríguez Redondo, películas de Ibermedia en la Berlinale 2018

Las herederas, ópera prima del paraguayo Marcelo Martinessi, competirá en la Sección Oficial de la 68ª edición del Festival de Cine de Berlín, mientras que Marilyn, también debut del argentino Martín Rodríguez Redondo, lo hará en la sección Panorama. Para Las herederas, Martinessi recibió ayudas de Ibermedia al Desarrollo en la Convocatoria 2014 y a la Coproducción en 2015. Por su parte, Rodríguez Redondo recibió ayuda del Programa en 2015. Las dos películas competirán junto a otras 39 cintas iberoamericanas, lo que es un claro indicador del magnífico momento que vive hoy el cine de nuestros países. El desembarco iberoamericano en la Berlinale 2018 se completará con charlas y encuentros, como uno imprescindible sobre su distribución internacional más allá de los festivales, y la Reunión del Consejo Consultivo de la Conferencia de Autoridades Audiovisuales y Cinematográficas de Iberoamérica (CAACI).

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“Que sea todo el cuerpo el que comunique”. Una conversación con Anahí Berneri, la directora de ‘Alanís’, película imprescindible

Alanís, quinto largometraje de la argentina Anahí Berneri, es una película excepcional. No sólo por la puesta en escena y por la actuación de Sofía Gala Castiglione —y la de su hijo Dante Della Paolera— que en conjunto obtuvieron tres galardones en el reciente Festival de San Sebastián, sino porque aborda desde una mirada de género y también desde una ética del trabajo el tema de la prostitución como una decisión sobre el cuerpo y el ganarse la vida. En un mundo de desigualdades salvajes donde para muchos subsistir se parece a menudo a la esclavitud (desde el trabajo doméstico hasta los talleres clandestinos de las multinacionales de ropa y calzado), para mujeres como Alanís ejercer la prostitución es justamente una forma de no-explotación y de re-adueñarse de sus cuerpos y sus horarios, a decir de Berneri. En esta entrevista hablamos también de su personalísima cinematografía que, a partir de esta película, merece ser revisada retrospectivamente. Es ahí, en su realista e íntima mirada sobre la maternidad, el cuerpo y las relaciones entre mujeres y hombres en las que los roles de víctimas y victimarios están impregnados por la misma ideología de género y por eso a veces se confunden y parecen intercambiables, donde está la lúcida y persistente originalidad de su obra. Alanís se estrena en España el próximo 15 de diciembre. Pasen y vean.

Afiche de Alanís, de Sofía Berneri.

Escribe TOÑO ANGULO DANERI

Me gustaría empezar hablando de Sofía Gala, la protagonista, con la que has compartido premios en San Sebastián. A mi modo de ver, no sólo su actuación es extraordinaria; también lo es el que tú la eligieras para llevar el peso de una película dramática tan de personaje, siendo ella —me parece— una actriz que proviene del mundo de la telenovela y de la TV y el cine más “popular”.

Yo creo que Sofía tiene ambas cosas. Tiene una llegada muy popular, que era importante para la película, y tiene también algo que era fundamental en la construcción del personaje, que es cierta irreverencia. Sofía es muy inteligente, y muy polémica y controversial como figura pública, no se calla nada. Yo ya la había visto trabajar en películas dramáticas, tal vez no en papeles protagónicos, pero sí con mucho peso como en Todos tenemos un plan de Ana Piterbarg, donde junto a Viggo Mortensen hace un papel extraordinario. También cuando vino Coppola a filmar Tetro a la Argentina la eligió para un secundario que ella llevó con mucha naturalidad. Entonces creo que es una actriz muy cinematográfica.

¿Pensabas en Sofía Gala mientras construías al personaje en la escritura del guión?

La verdad es que nunca pienso en actrices ni en actores mientras estoy escribiendo, tengo por norma no ponerles cara a mis personajes. Lo que sí hago es un trabajo de casting en el que, una vez elegido al actor, me permito hacer una reescritura del guión que adecúe al personaje a la personalidad del actor. Me refiero al actor en sí, como persona, no a las construcciones previas que puede haber tenido en otras películas. Lo hago además de por intuición, por un interés real por conocer al actor, por escucharlo hablar, escucharlo enojarse. En el caso de Sofía fue también para estudiar su vínculo con Dante, su hijo. Muchas personas me preguntan si hubo ensayo en esa relación madre-hijo. No, no fue ensayo, sino un proceso de observación con una intención muy clara: ir juntos a tomar un café, ir a la casa de ella, verla amamantarlo, verlos jugar juntos, que me permitieran acompañarlos en lo cotidiano para saber cómo dirigirla no sólo a ella, sino también a Dante. Tener herramientas para luego pedirle a Sofía qué puede hacer con Dante, qué puede mostrar de ese vínculo madre-hijo.

Anahí Berneri y Sofía Gala recibiendo los tres premios conseguidos en el Festival de San Sebastián. © RTVE.
Anahí Berneri y Sofía Gala con los premios recibidos en el Festival de San Sebastián. © RTVE.

Era lo siguiente que te iba a comentar. No sé si la participación de Dante pueda llamarse actuación; es decir, no sé si un niño de año y medio pueda “actuar”. Sin embargo, es el segundo personaje sobre el que recae el peso dramático de la película y el niño lo hace de maravilla.

Yo creo que los niños entienden el juego dramático que hay detrás de una película. Creo que hacen una pequeña disociación: “estamos jugando”, o sea, “esto no es del todo verdad, pero yo me meto y me comprometo con la historia que estamos contando”. Captan el tiempo y el ritmo de las escenas, cuándo entrar, cuándo no entrar, cuándo empiezan, cuándo terminan. Dante, cuando se aburría, pedía “corten”. Lo decía con palabras y con su mano. Y cuando era yo quien lo decía, él aplaudía, porque también esperaba que lo aplaudieran. Entonces hay un punto en el que sí saben. Saben que estamos jugando, que es parte de un juego, tal vez porque para ellos jugar es parte de la realidad.

Me siento más cómoda trabajando historias de mujeres. ¡También porque creo que faltan! Faltan personajes femeninos en el cine y en todas partes

¿Fue un desafío especial trabajar con un niño tan pequeño? Lo digo porque en tus películas suele haber niños, pero más grandes.

Sí, antes de Alanís hice Aire libre y, antes, Por tu culpa, películas en las que aparecen niños. A mí me encanta trabajar con chicos porque su actuación es de verdad, están comprometidos y muy concentrados, y el equipo en general está más atento a lo que ocurre en el rodaje. Ya me dirás vos: contra la verdad de un niño no hay manera; o trabajás con esa verdad o quedás fuera. En Por tu culpa, que es otra película que habla de la maternidad pero desde otro lugar, más burgués si querés, trabajamos con un nene de dos años y otro de ocho años y medio. Así que me siento cómoda trabajando con niños y no, no lo siento como un desafío especial.

Volviendo a Sofía Gala, eso que decías sobre su irreverencia y lo polémico de su figura pública, los que vivimos en otro país nos lo perdemos, no tenemos el referente argentino.

¡Mejor! Eso permite apreciar su trabajo con más claridad y, por ejemplo, que le den el premio en San Sebastián sin los prejuicios que hay acá. Cuando salió la película, ella dio unas declaraciones súper polémicas en la televisión. Porque no sé si sabés que su madre es una vedete muy famosa en la Argentina, y entonces la cantidad de chistes machistas que se han hecho aludiendo a la madre, ¡no te imaginás! Aparte, acá “concha” se le dice a la vagina, así que chistes de mal gusto con ella, con la madre, con la concha, ay… Sofía salió a decir que ella prefería ser prostituta a moza [camarera] y hubo una polémica enorme. Nadie es profeta en su tierra.

Sofía Gala y Dante Della Paolera en Alanís, de Anahí Berneri.
Sofía Gala y Dante Della Paolera en Alanís.

Me lo imagino, un horror. Aunque en tus pelis parece haber sitio para actrices un poco encasilladas por la opinión pública, ¿no? Pienso en Silvia Pérez, que fue vedete, en Encarnación, o en Celeste Cid, también actriz de telenovelas, en Aire libre. ¿Son elecciones conscientes, un reivindicar a actrices surgidas de la TV popular?

Yo creo que el cine de autor tiene que ser popular. Así es el cine argentino que me gusta: el de Tinayre, o el de Leonardo Favio, que trabajaba con boxeadores. El cine argentino de la década del setenta era muy popular, y creo que hay que recuperar eso. Además, yo hago películas que apelan a la identificación. No es difícil para nadie entender Alanís porque busco lo emocional. No voy al golpe bajo, pero sí quiero que la gente vaya al cine y se conmueva… Uy, digo esta palabra y ya me imagino lo que van a decir.

Cuando conmover es una palabra bella, sólo que tiene mala prensa.

¡Sí, tiene mala prensa conmover! Emocionar, conmover, son cosas que no se dicen. Pero yo busco justamente eso: movilizar a la gente es parte de mi propuesta.

Otra cosa que tiene que ver con Sofía/Alanís y que en el fondo está presente en casi toda tu cinematografía es tu forma de mostrar el cuerpo femenino. El cuerpo que envejece en Encarnación. El cuerpo que ha sido madre y sigue siendo objeto de deseo “para otros” en Aire libre y Alanís. El cuerpo-mercancía en Alanís. Es un tema muy contemporáneo que atraviesa el discurso feminista y los estudios de género. ¿También es una decisión voluntaria llevar al cine popular estas ideas de la discusión teórica?

Es algo que empezó siendo inconsciente, como creo que son todas las decisiones que uno toma al empezar a hacer algo, y que ya estaba en mi primera película, Un año sin amor: la historia de un personaje con VIH que era una forma de erotizar el cuerpo desde el dolor. En Por tu culpa también es el cuerpo de la madre… Siempre trabajo desde una mirada de género, pero no sé hasta qué punto sigo los preceptos de la militancia feminista, porque no soy feminista sino a través de mis películas. Quiero decir: intento problematizar una mirada de género partiendo de que del machismo somos víctimas tanto hombres como mujeres. No sólo somos las mujeres las que estamos atravesadas por una mirada social, ¡y los hombres no son los únicos malos en mis películas! Recuerdo que en la presentación de Aire libre en San Sebastián me atacaron bastante en la conferencia de prensa; eran feministas que decían que lo que estaba mostrando era violencia de género hacia la mujer. Y yo les decía: “Bueno, y también hacia el hombre. ¿Se dan cuenta de lo que la protagonista femenina le está exigiendo a su marido también desde el machismo?”. Eso es lo que creo: que las mujeres no solamente somos víctimas del machismo, sino que también lo construimos. Y esto pasa en la Argentina y en muchos países. Volviendo a tu pregunta, sí, me gusta trabajar sobre el cuerpo, femenino y masculino, y si vos ves mayor presencia del femenino es porque soy mujer y me siento más cómoda trabajando historias de mujeres. ¡También porque creo que faltan! Faltan personajes femeninos en el cine y en todas partes.

Martina Juncadella y Silvia Pérez en Encarnación, de Anahí Berneri.
Martina Juncadella y Silvia Pérez en Encarnación.

Eso es verdad: en todas partes.

Cuando alguien me dice “vos tenés una mirada femenina”, le respondo: “No sólo la mirada, tengo un cuerpo, toda yo soy femenina”. Cuando una escribe lo hace con todo el cuerpo.

También está el cuerpo a secas. Quiero decir, quitando la cuestión de género, veo en tu cine una voluntad por privilegiar la expresividad del cuerpo, todo, sobre la gestualidad de la cara. Esto, que es más visible en cierto tipo de comedia, digamos, corporal, ¿cómo lo incorporas a tu cine dramático?

De hecho, cuando empezamos a trabajar con el director de fotografía, pensamos: hay que correrse de la supremacía del primer plano. O sea, que sea todo el cuerpo el que comunique, no tengamos miedo a cortar cabezas. En Alanís se ve muy claramente: son todos planos fijos y trabajamos la composición y el ritmo interno de cada plano a partir del cuerpo de Sofía. Pobre Sofía: tenía cuatro o cinco marcas en las que debía acomodar el cuerpo sin que se viera para, justamente, darle presencia y ritmo al cuerpo de distintas formas. Aparte, teníamos un personaje que no se detiene, que está siempre en movimiento, y queríamos retratarlo desde una cámara fija, así que ése fue el desafío: trabajar la composición a través del cuerpo y no siempre desde el rostro como única estrategia de sentido. Hacía tiempo que quería trabajar de esta forma, lo que sucede es que no todas las películas requieren el mismo tratamiento. Yo soy de las que creen que uno tiene que encontrar el lenguaje propio en cada película.

¿Cómo que no podés ser madre y también ser prostituta? El trabajo tiene tantas formas de ser explotación que para muchas la prostitución es justamente una forma de no-explotación

Cuéntame del afiche, donde esa forma de mostrar el cuerpo está muy clara: Alanís será puta, pero ante todo es madre; la teta con la que amamanta a su hijo es la misma que ofrece a sus clientes para el placer. En Argentina hubo cines que no quisieron ponerlo.

A ver, acá en la Argentina, a diferencia de otros países, recientemente se llevaron detenidas a unas chicas por hacer topless en una playa. Y cuando hay una mujer amamantando en un espacio público muchas veces se le pide que se cubra; bueno, esto me pasó a mí también en Estados Unidos… Es algo que no puedo entender. Parece que si las tetas son mostradas como objeto de deseo está todo bien. De hecho, en el momento del estreno había otro cartel con personajes mostrando las tetas y todo indicaba que era un ménage à trois y ningún problema. Pero si hay una mujer amamantando, aunque no se le vea el pezón, ¡ah! Y si encima no es la imagen de la madre virgen e inmaculada que tanto se reproduce, como si los hijos nacieran por obra divina y no de relaciones sexuales, ya está todo mal. Hubo una cadena de multicines que nos pidió que cambiáramos el afiche, si no, no la ponían. Una pena. Nos costó muchísimo el tema de la exhibición acá en la Argentina porque los exhibidores deciden qué película pasar o no, y no es tan fácil para películas independientes argentinas como ésta. Y se escudaban en eso: “no, es muy fuerte”, “el afiche atenta contra la familia”. ¿Una mujer amamantando atenta contra la familia, porque tiene una mirada sexual y no virginal? Qué se yo, es el reflejo de lo que somos como sociedad. Son las palabras del discurso heteronormativo, ya que me pongo un poco más política. “El hijo de puta”, “la puta madre”, “la concha de tu hermana”. Todos atentan contra el cuerpo femenino, no hay manera: la sexualidad femenina es el insulto.

Y me temo que seguimos ahí, en ese tira y afloja contra ese discurso, aunque en algunas partes parezca notarse menos. Una duda, ¿llegaste a cambiar el cartel?

Lo hicimos para una sala en la que nos dijeron que no iban a proyectarla con ese cartel, pero al final igual no lo hicieron. Así, directamente: una cadena norteamericana, ni con otro cartel la proyectaron.

Anahí Berneri, Fabiana Cantilo y Celeste Cid durante el rodaje de Aire libre.
Anahí Berneri, Fabiana Cantilo y Celeste Cid durante el rodaje de Aire libre.

Vaya, lo siento.

Bueno, listo, qué se le va a hacer. También nos pasó que otra sala en la que sí se proyectaba la película el cartel no estaba en la puerta. Por lo menos estaba en las calles. Ah, y en Instagram, cada vez que colgábamos el cartel, se lo bajaban a través de denuncias. De la gente, eh, porque ahí no había ninguna cadena norteamericana diciendo que iba contra sus normas. Eran hombres y mujeres que lo denunciaban porque atentaba contra “su moral”. Y así estábamos: se bajaban el afiche, lo volvíamos a poner, lo volvían a bajar, lo volvíamos a poner.

Es la nueva censura, no ya del Estado, sino de cierta gente a través de las redes sociales.

Y ya no te digo a Sofía: como es tan popular, todo el tiempo la estaban denunciando.

Afiche de Por tu culpa, de Anahí Berneri.

Volvamos a la película, que está basada en un cortometraje. ¿Cómo así?

En realidad, a mí me llamaron de una asociación de derechos de los autores para hacer un cortometraje que había surgido de un concurso. El guión del corto es de Jorge Ondarza, y yo hablé con él porque al leerlo me pareció que se mezclaban los temas de prostitución y trata de mujeres. Entonces yo les dije, a él y a la asociación, que aceptaba hacer el corto pero sólo desde la prostitución, porque creo que de la trata se ha hablado mucho en el cine argentino. Quería correrme del lugar común de la prostituta como únicamente víctima. Sí, por supuesto: hay toda una sociedad que es victimaria, pero también hay una mujer tomando decisiones y eligiendo, y ésa fue un poco la idea. Filmamos en muy poco tiempo y lo hicimos con Sofía Gala y su hijo. Así que esto tiene que ver con la primera pregunta que me hiciste: es verdad que a partir del cortometraje ya había una construcción de personaje con Sofía como actriz, y el guión del largo lo escribí sobre este trabajo previo.

¿Ese corto existe, llegó a ser filmado como tal y todo?

Ese corto son los primeros doce minutos de la película.

No me digas.

Sí, sí, sí. No se nota, pero ese corto fue filmado seis meses antes. De hecho hay diferencias en la edad del niño que nadie me las marcó. Tras esos primeros doce minutos nos quedamos con ganas de seguir trabajando con Sofía, y lo que nos dijimos fue “hagámoslo ya”. Varsovia Films, la productora mayoritaria, vio que allí había un largo y decidió apostar y financiarlo, y en cierta forma nos motivó a hacer la película. Por eso se hizo en muy poco tiempo: el corto se filmó en febrero y en junio ya estábamos con el largo. Hubo que escribir rápido y armar la producción también muy rápido, pero creo que eso le dio a la película algo de vitalidad.

Muchas personas me preguntan si hubo ensayo en esa relación madre-hijo de Sofía Gala con Dante. No, no fue ensayo, sino un proceso de observación

Llegamos al gran tema de la película: la prostitución y, como bien aclaras, no la trata de mujeres. Sé que para el guión te documentaste con la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina, AMMAR, que está por la legalización de la prostitución como trabajo, y también con la de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos, AMADH, que busca lo contrario, la abolición. Tras el estreno, ¿has vuelto a hablar con ellas?

No te lo vas a creer: las de AMMAR estuvieron este domingo en La Mostra de Cinebaix en Cataluña y, sin que yo me enterara, fueron a presentar la película. Para mí es maravilloso que ellas se adueñen de Alanís y vayan y la presenten y hablen. Allí estaban María Riot de Putas Feministas y otras chicas de AMMAR y yo me enteré cuando la decisión ya la habían tomado: “La vamos a presentar”. Bueno, genial. También las de AMADH se han puesto en contacto conmigo y algunas me dicen: “Eh, pero las chicas de AMMAR han tomado la peli como bandera y eso está mal porque no hace militancia por la legalización”. Y yo siempre digo: la película no es un panfleto por la legalización de la prostitución. Sí creo que la clandestinidad las hace más vulnerables, pero no sé cuál es la solución ni qué medidas hay que tomar. Porque las de AMADH también me decían: “Nosotras también la podemos tomar como bandera, porque todo lo que cuenta la película nos identifica, son nuestros problemas”. Eso: la película no tiene un juicio de valor, tampoco baja líneas sobre cuáles deberían ser las medidas o las políticas de Estado al respecto. Lo que intenta hacer es problematizar, generar cierta reflexión, y ojalá se puedan poner en agenda estos temas.

Escena de Alanís, de Anahí Berneri.
Escena de Alanís.

En este debate hay posiciones irreconciliables. Sin ir más lejos, aquí publicamos una entrevista con Mabel Lozano, una documentalista española cuyo trabajo presenta la prostitución como algo indesligable de la trata. Más allá de ese a favor-en contra, yo veo que aunque en tu película no hay una posición moral o juicio de valor, sí hay una ética, una ética del trabajo. Es lo que hace que Alanís le diga su interrogador en la cárcel algo así como: “Trabajás para pagar el alquiler y dar de comer a tu hijo, ¿no? Yo también”.

Y sí, ése es el lugar donde se sitúa la película. ¿Cómo que no podés ser madre y también ser prostituta? ¿Por qué no? El trabajo tiene tantas formas de convertirse en explotación, y hoy vivimos tan explotados desde el trabajo, que para muchas mujeres ejercer la prostitución es justamente una forma de no-explotación. Es un poder tomar decisiones sobre sus horarios, sobre cómo van a subsistir y cómo ganarse la vida. ¿Cómo? Haciéndose dueñas de su cuerpo.

Eso se ve cuando a Alanís la tía le busca un trabajo para que limpie casas, mientras que sabemos que en América Latina el trabajo doméstico a menudo linda con la esclavitud.

Y muchos trabajos más. En América Latina no sólo la limpieza. Podemos hablar de la gente que trabaja en los talleres clandestinos de costura, y de muchos ejemplos más. Muchos.

Teníamos un personaje que no se detiene, así que ése fue el desafío: trabajar la composición a través del cuerpo y no siempre desde el rostro como única estrategia de sentido

Luego también veo un cierto guiño cinéfilo en Alanís. Es imposible no relacionarla con Bella de día, de Buñuel, o Jeanne Dielman, de Chantal Akerman.

Jeanne Dielman fue una referencia importante desde el cortometraje. Yo no soy tan fría como Chantal Akerman, soy más emocional, pero es verdad que fue una referencia, porque es una directora que me marcó. En cuanto a Buñuel, me encanta que le hayas encontrado algo de Belle de jour porque es uno de mis directores preferidos y en mis épocas de estudiante era “el único director”. Igual, las referencias uno no las toma, sino que se sedimentan. La de Chantal sí, porque murió hace poco y hacer Alanís para mí era una suerte de homenaje. Pero no suelo mencionar mis referencias porque creo que es como estarse comparando, y no con cualquiera, sino con directores grandes; en el caso de Buñuel, uno de los más grandes del cine universal.

Moria Casán, madre de Sofía Gala, y Georgina Orellano y María Riot de Putas Feministas-AMMAR.
Moria Casán, madre de Sofía Gala, y Georgina Orellano y María Riot de Putas Feministas-AMMAR.

Última pregunta: sin entrar en listas, mi impresión es que el cine argentino está un paso por delante no sólo del cine latinoamericano o iberoamericano en cuanto a la proporción que hay entre mujeres y hombres dirigiendo. ¿Te sientes así, una directora mujer que forma parte de una cinematografía donde por suerte no son una minúscula minoría?

Afortunadamente, sí: las que somos, no lo somos sólo por el número, sino porque hacemos más ruido. Y me siento feliz que así sea. Creo que eso tiene que ver con políticas de Estado que permiten que tengamos acceso a subsidios, porque a las mujeres en general nos cuesta encontrar financiación para hacer nuestras películas. Los que tienen la plata para financiar el cine, que es una actividad muy cara, muchas veces descreen de las mujeres para estar al frente de un equipo, y esto siempre ha sido un problema. Que el cine argentino haya sido subsidiado durante años ha generado cierta democratización que ha permitido la llegada de la mujer. Es algo que también ha sucedido desde las escuelas de cine. Nosotras tenemos desde hace años una asociación llamada La Mujer y el Cine que ha hecho mucho por la inclusión de la mujer. Tuvimos la suerte de tener directoras muy reconocidas como María Luisa Bemberg o como es hoy Lucrecia Martel. Ese lugar de reconocimiento nacional e internacional ha hecho que más mujeres se animen a hacer cine, que no se vea como una actividad de varones. Cuando yo dije en mi casa que iba a estudiar cine me dijeron que era una profesión de hombres, y más me encapriché. Entonces sí creo que estamos mejor que en toda Latinoamérica. Y si dices que en Iberoamérica también, me alegra saberlo.

Hace poco se ha difundido un estudio en España que dice que cuando dirige un hombre, la película tiene, de promedio, 820.000 euros más de presupuesto.

Bueno, ahí sí estoy de acuerdo. Acá sigue siendo igual, con excepciones, claro, pero igual. Las mujeres todavía tenemos que ganar el lugar del cine de grandes presupuestos. Y el cine popular y el cine de género. De hecho… ahora quiero hacer un thriller.

Bueno, ya lo soltaste, así que por favor cuéntanos más. ¿Ya tienes el guión?

No, recién estoy empezando. Pero es verdad que es un thriller donde las protagonistas son mujeres y también atraviesa temas como la maternidad, la adolescencia, la mirada de los hombres hacia las mujeres y de las mujeres hacia los hombres. La historia va de una adolescente que desaparece en un pueblo y cómo las miradas incriminatorias se dirigen a todos los hombres de ese pueblo. Es decir, cómo se empieza también a ser víctima por el solo hecho de ser hombre.

Sofía Gala en Alanís, de Anahí Berneri.
Sofía Gala en Alanís.

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