Este documental muestra las múltiples historias de vida de Belén Palacios, conocida también como la Reina del Quitiplá. Visiones y experiencias sobre un personaje y su legado, unidas por el origen común de la diáspora africana y emitidas a través del repique del bambú. Una historia de vida donde se almacenan las contradicciones de la supervivencia, la pobreza y la fama, la dignidad, la ritualidad, la espiritualidad… la vida y la muerte.
Decretada Portadora de patrimonio viviente del Estado Miranda en Venezuela, por su labor en el mantenimiento de la herencia africana a través de la música y el cultivo de cacao, dedicada en especial a la construcción y enseñanza de un instrumento de percusión llamado Quitiplá, Belén fue una referencia importante no sólo en su pequeño pueblo, Tapipa, sino también en otros países del continente americano donde su Quitiplá enloqueció a todos los públicos… Compartiendo escenarios de reconocidos teatros de Estados Unidos, Puerto Rico, Cuba, Brasil y Ecuador, con otros músicos afroamericanos representativos para cada uno de estos países, Belén es reconocida por cada uno de éstos como la encarnación de todo un movimiento social, de la historia, y de la pasión por la música.
Un relato construido a partir de formatos de registro mixtos, historias de historias enlazadas por las reflexiones de su autora que aparece sutilmente en el intento por convertir la biografía en una narración que se cuestiona entre teorías de cine etnográfico, la autoría y la creatividad en el documental…un diario reflexivo y a veces epistolar destinado a la misma Reina…

“En ese tiempo yo leí un artículo que me llamó la atención, donde decía que el 65 por ciento de los adolescentes de la ciudad de El Alto no estudian ni trabajan, de esas filas se reclutan a diario los chicos que aparecen en las crónicas policiales”. Afirma que a partir de ahí se genera una historia para denunciar el tema de la violencia. “Por fines dramatúrgicos decidí hacer el guión y filmar en El Alto, no porque sea una historia alteña, sino porque sucede en cualquier lugar de Latinoamérica”, aclara.

Un drama, un drama cotidiano, familiar, social, sexual y afectivo con una trama, centrada en la figura de Serginho, un niño de 14 años. El espectador sigue día tras día la vida de ese joven «ya no niño, todavía no hombre» en su nuevo papel de hombre de la casa, en su trabajo en el mercado, en su amistad con Mudinho y Silvinha, en su relación confusa con un profesor. la película es un tejido de momentos de la vida de un niño en transición

Javier , un médico español, en una noche mágica conoce a Angie, bailarina y dueña de una escuela de salsa, que aspira ser parte de DELIRIO: el espectáculo de salsa más famoso del mundo. Al volver a Madrid, Javier no se siente bien con la vida que lleva, ni en su trabajo, ni con su pareja, animado por su mejor amiga resuelve volver a la sucursal del cielo, Cali, para instalarse allí una temporada. Tan rápido como los movimientos característicos de la salsa Javier y Angie se volverán a encontrar, y vivirán entre dos culturas un romance casi imposible, lleno de tropiezos, dentro del mundo de los bailarines de salsa, en la ciudad donde bailar es la meta, es el sueño y es la vida.

Lila es una chica fuera de lo normal, apareció de la nada y se convirtió en un enigma total de los niños que se preguntan: ¿Quién es y de dónde viene? Este es también el gran misterio que envuelve a Lila y debe resolver para descubrir su verdadera historia. Ramón, un niño obsesionado con la tecnología, se dio cuenta de que Lila tiene un cuaderno mágico que convierte en realidad todo lo que pinta en sus hojas con lo que podría hacer un gran número de invenciones, así que no descansará hasta que se apoderan de él. Sin embargo, Manuela, la fiel amiga de Lila, le ayudará para evitar que esto suceda, convirtiéndose en cómplices de todas sus aventuras. Lila tiene que huir constantemente de los intentos de Ramón de robar su tesoro más preciado, y tratando de escapar llega al bosque de la memoria, un lugar majestuoso en el que conoce a los Guardianes del Bosque, una mujer prudente, que guarda las palabras de los libros para mantener la memoria del mundo. Allí Lila descubre que ella, al igual que los bosques, están siendo atacados por el Olvido que está extendiendo su vasto imperio de la muerte y la desolación.
Así es como Lila, Manuela y Ramón eventualmente hacen un peligroso viaje a la tierra del Olvido, que se enfrentará al ejército de los buitres y las termitas para sobrevivir el tornado de dolor y cruzar el mar de los recuerdos, para descubrir el gran misterio que esconde “el libro de Lila”.

Ricardo Darín compone a un ingeniero experto en demoliciones, Julieta Zylberberg y Rita Cortese son la moza y la cocinera de un parador de mala muerte, Darío Grandinetti protagoniza un enigmático episodio que transcurre íntegramente en el interior de un avión, Érica Rivas es la novia impredecible de un casamiento que avanza hacia la catástrofe, Oscar Martínez personifica a un magnate a cargo de una negociación oscura en el marco de una tragedia familiar, y Leonardo Sbaraglia se ve súbitamente envuelto en una inusual historia de acción en la ruta.

Explorando una vez más en la magia profunda de las músicas populares, Carlos Saura se adentra en el folclore argentino para ofrecernos un recorrido fascinante sobre un mundo pasado, presente y futuro de un género que marcó la juventud del multipremiado cineasta. El encuentro de Saura con algunos de los mejores artistas y grupos de Argentina, y con el muy rico repertorio del género, nos permitirá asomarnos a una muy particular visión sobre un arte que tiene la edad de los pueblos que le dieron origen, creando un documento cultural para los tiempos venideros al que Saura le suma su magnetismo y originalidad escénica

Corren días difíciles para Liz, madre primeriza de Nicanor y esposa de Gustavo, que está de viaje filmando en Chile. Liz parece perdida y sola y visita todos los días el parque vecino a su casa. Allí conoce a un grupo de madres y a algún padre y se encuentra con Rosa, presunta madre de Clarisa y hermana de la inestable Renata. En esta intensa amistad se crea una complicidad especial, en la que las nuevas amigas comparten confesiones, tareas domésticas y poco a poco, lo más importante, el cuidado de los hijos. Mi amiga del parque participó en el I Foro de Coproducción Europa-América Latina.

Desde que murió su marido, Luisa no logra reamar su vida. Es entonces que un hombre desconocido y seductor, irrumpe en su vida con inesperada vehemencia y le propone reconstruir todo. La aparición de este hombre, reabre en Luisa un proceso de duelo, omitido en su momento, que la lleva a revisar las circunstancias del accidente en las que sucedió la desaparición de su marido. La búsqueda se enrarece. Hay asuntos familiares no resueltos, preguntas para las que no encuentra respuesta y ciertos datos del pasado que ahora se revelan, la reafirman en la idea de que podría existir una verdad oculta. Por lo demás, la realidad también plantea demandas: Luisa es muy joven, tiene dos niñas y una casa que sostener. Luisa encuentra en el candidato un sostén emocional para su angustia y la impensada posibilidad de un nuevo comienzo. El vendaval de energía que el candidato trae consigo, quizás oculta algunos signos de alarma sobre su carácter, pero la percepción confusa de Luisa, hace que el deseo que le genera el hombre presente, se yuxtaponga con la figura del ausente, y que la imposibilidad de procesar su muerte se confunda con la posibilidad de rearmar una familia. Luisa queda atrapada por las contradicciones y lanzada a un mundo saturado de sombras, de personajes fallidos, de fronteras borrosas entre lo posible y lo recomendable, donde una ansiedad poderosa arrasa con todo lo que se interpone, hacia una heroica de la catástrofe. Las intenciones siempre fueron buenas, las circunstancias siempre complejas y el tiempo solo puede dejar en evidencia lo que la confusión ocultó. La Luz Incidente es un relato habitado por fantasmas, sobre el errático inicio de una relación, que tiene lugar durante un proceso de duelo y que desemboca en un embarazo. Un relato sobre la necesidad imperiosa de una primera luz que suceda a la oscuridad.

Aunque no quieran admitirlo, Lucía y Manuel ya no tienen deseos compartidos. Ellos están casados, son padres un de un niño de siete años, son profesionales, son jóvenes adultos, todavía son hijos. Lucía fantasea con otros cuerpos, distintos al de su marido. Manuel siente que ella dejó de admirarlo y se derrumba. Tal vez por amor o como antídoto ante lo irreparable, los dos comienzas a planear una vida en común fuera de la ciudad. La pasión de ambos por la arquitectura parece unirlos en el proyecto de una casita con parque, cerca del verde. Venden su departamentos y se instalan en la casa de la mamá de Lucía, cerca de la casa en construcción. Manuel consigue una moto para que el viaje diario, hacia un trabajo que no le interesa, sea menos pesado. Pero la vida con la familia de su mujer lo asfixia. Mientras Lucía transforma la obra en construcción en un desafío propio, Manuel decide tomarse un respiro y se refugia en el hogar de sus padres. Lucía y Manuel comienzan a vivir separados. Se sienten adolescentes y se descubren inmaduros. Intentan satisfacer deseos personales y olvidan qué los unía. Edificar un lugar donde encontrarse les resulta muy difícil, descubrir lo que han derrumbado también.

Santiago (Francella) y Eugenio (Arenillas), además de amigos, son socios de toda la vida en un negocio de electrodomésticos. Se entienden sin hablar, se complementan, se quieren, se necesitan. Pero, un día, Eugenio desaparece sin dejar rastro. Santiago comprende la gravedad del asunto cuando Laura (Inés Estévez), la mujer de Eugenio, entre desesperada y herida, le da la noticia. Santiago y Laura empiezan a buscarlo, pero, de pronto, se dan cuenta de que no quieren encontrarlo. El análisis de los conceptos de fidelidad y traición les lleva a la conclusión de que por encima de los pactos establecidos están los sueños.

Este relato sobre la vida de Mangoré atraviesa el tiempo y los territorios, en una itinerancia que cubre toda América Latina y el Caribe a comienzos del siglo XX. Tal vez sea este el primer auténtico latinoamericanista, que lo hace un símbolo de identidad de los mejores representantes de la cultura del continente de todos los tiempos. Un artista, que sin claudicar ni hacer concesiones y fiel a sus orígenes y sus raíces, muere en su ley, famoso y pobre, viviendo de su arte por el que recibe aplausos, caridad y mecenazgo, pero que es la metáfora de un destino y una naturaleza humana superior, de aquellos guapos capaces de ir hasta las últimas consecuencias por sus ideales y convicciones más profundas.

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