Un jurado formado por la crítica de cine italiana Chiara Spagnoli Gabardi, el británico Paul Risker y el macedonio Igor Angjelkov ha otorgado el Premio de la Federación Internacional de Críticos de Cine (FIPRESCI) de la 43ª edición del Festival de Cine de Turín (TIFF por sus siglas en inglés) a La anatomía de los caballos, el primer largometraje de ficción del cineasta peruano Daniel Vidal Toche que ya se alzó con dos premios en el Festival de Sevilla y que no ha dejado de deslumbrar al público y la crítica en los festivales en los que se ha presentado desde su estreno mundial en Karlovy Vary, en la República Checa.
La anatomía de los caballos «reflexiona sobre una verdad necesaria», dicen los críticos de la FIPRESCI del 43º Festival de Turín: «la revolución está hecha de acción y derramamiento de sangre, pero es un estado mental destinado al fracaso». La «sensible exploración» que hace Vidal Toche de la cultura indígena «cobra vida a través de un realismo mágico, inspirado en el espíritu de Eadweard Muybridge [fotógrafo e investigador que experimentó con la cronofotografía]. Como una obra de poesía visual, intocable por el tiempo, la película muestra que lo que ha sido mantenido en cautiverio por el hombre es más libre que el ser humano».
La ópera prima de Vidal Toche parte de una ruptura del tiempo cronológico tal como lo entendemos en el mundo occidental: la misteriosa caída de un meteorito en el altiplano andino peruano hace converger dos líneas temporales. Derrotado, el revolucionario del siglo XVIII Ángel Pumacahua regresa a su pueblo natal, pero, al llegar, se encuentra en el siglo XXI. Allí, en los Andes del Perú actual, conoce a Eustaquia, que busca a su hermana gemela, desaparecida en la lucha contra una multinacional minera. Juntos se preguntan por la relevancia de la revolución hoy en día: «¿Qué y contra quién debemos luchar?».
«Con La anatomía de los caballos quise expresar mis sentimientos hacia mi país, donde el deseo de cambio siempre parece fracasar. En el Perú, al igual que en América Latina, parece que empezamos una y otra vez desde el mismo punto, atrapados en un ciclo sin fin», explica el cineasta para el festival turinés.
La película «entrelaza dos épocas: la revolución liderada por Túpac Amaru II y la lucha actual de una comunidad contra una mina que contamina su río, junto con la búsqueda desesperada de una hermana por encontrar a su gemela desaparecida».
«En la región andina de Puno, el paisaje es duro e implacable; la tierra parece resistirse, como si el peso de la historia y el sufrimiento perdurasen en cada rincón. La mujer desmembrada sirve como símbolo que conecta estos tiempos: es la revolucionaria de los sueños de Ángel y también la hermana de Eustaquia. Sus restos dispersos son los fragmentos de una revolución que, aunque mutilada, se niega a morir. Ella encarna la revolución misma, una causa desgarrada y dispersa».
Ángel, el «revolucionario perdido, sigue creyendo en la transformación radical, mientras que Eustaquia, herida por el pasado y el presente, duda de que el cambio sea posible. Juntos nos llevan a cuestionarnos si la revolución es inherente a nosotros o si es simplemente una construcción que perseguimos eternamente».
La anatomía de los caballos es una coproducción de Perú, España, Colombia y Francia que fue beneficiada con los fondos de estímulo de Ibermedia en esa modalidad de apoyo en nuestra convocatoria 2022.
De ella, el programador y crítico español Carlos Loureda ha escrito que es «una película que resucita a los muertos, disloca el tiempo y rompe la linealidad de la narrativa en una experiencia cinematográfica que contiene lo más puro del séptimo arte: trasladarnos a otro lugar para vivir otras vidas».

El Festival de Sevilla, donde La anatomía de los caballos se alzó con los premios a la Mejor Fotografía (para Angello Faccini) y a la Mejor Dirección Artística (para Juan Pablo Garay), también celebró la película con estas palabras: «La deslumbrante ópera prima de Daniel Vidal Toche explora el sentido de la revolución a través de los siglos y su actual desmantelamiento. Con una concepción a la vez contemplativa y activista de la puesta en escena, que combina la panorámica y los primerísimos primeros planos, el cineasta peruano capta la trayectoria de su país, marcada a fuego por un eterno deseo de cambio: como las imágenes de un film que pareciera resistirse a desalojar las retinas».
Y no digamos lo que decía de ella el KVIFF de Karlovy Vary, uno de los festivales más antiguos del mundo y el más importante de Europa Central y del Este: «La anatomía de los caballos lleva al espectador a un viaje visual e intelectualmente estimulante a través del continuo espacio-tiempo durante el cual se reflexiona sobre si la lucha contra la opresión y la explotación en el Perú llegará algún día a su fin. A través del personaje de Ángel, y de Eustaquia, una niña que busca a su hermana, se pregunta si el pensamiento revolucionario debe quedar relegado al pasado».
Escrita por Daniel Vidal Toche junto a Ignacio Vuelta, la cinta cuenta con la fotografía del ya mencionado Angello Faccini (El cuentakilómetros, Por donde pasa el silencio, La misteriosa mirada del flamenco), la música de Inur Ategui, el sonido de Luis Ortega, el montaje del propio director y Carlos Cañas Carreira, la dirección de arte de Juan Pablo Garay, la dirección de casting de Juan Quispe Mollenido y Edith Ramos Guerra, y la producción de Ignacio Vuelta.
Hablada en quechua y en castellano, está protagonizada por Juan Quispe Mollenido, Edith Ramos Guerra, Gaby Graciela Huaywa, Jesús Eduardo Luque, Alex Fernández, Tristán Rodríguez, Carlos Holgado, Alex Brendemhül, Carlos Quintana y Javier Rebollo.
Es una coproducción de Playa Chica Films, Pioneros Producciones, Sideral Cinema, Los Niños Films, Crack Films y Promenades Films. Su venta internacional corre por cuenta de Loco Films.
Más información en torinofilmfest.org
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Crédito de la imagen superior: fotograma de la película

