Nueve largometrajes que recibieron los fondos de estímulo de Ibermedia al codesarrollo y a la coproducción de cine iberoamericano han sido seleccionados por el Festival de Biarritz Amérique Latine. Cinémas & Cultures para su 34ª edición que comenzó el sábado 20 de septiembre y se extenderá hasta este viernes 26.
Dos competirán por el Premio de largometraje de ficción: Bajo el mismo sol, del español Ulises Porra, y La hija cóndor, del boliviano Álvaro Olmos Torrico.
Dos más competirán por el Premio de largometraje documental: Hijo de tigre y mula, de la panameña Annie Canavaggio, y Toroboro, el nombre de las plantas, del ecuatoriano Manolo Sarmiento.
Finalmente, cinco largometrajes se proyectarán fuera de competencia: O Último Azul, del brasileño Gabriel Mascaro; Horizonte, del colombiano César Augusto Acevedo; Meu nome é Bagdá, de la brasileña Caru Alves de Souza; El príncipe de Nanawa, de la argentina Clarisa Nava, y La jaula de oro, del español Diego Quemada-Díez.
A continuación presentamos las sinopsis, tráilers y detalles de producción de las nueve películas realizadas con los fondos de Ibermedia que estarán en Biarritz.
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Bajo el mismo sol, tercera película de ficción de catalán Ulises Porra, es una coproducción de la República Dominicana y España que recibió los fondos de estímulo de Ibermedia en esa línea de apoyo en nuestra convocatoria 2023.
La película está ambientada en 1819. Un joven heredero español, una tejedora china y un desertor haitiano luchan por encontrar su lugar y su humanidad en el tenso cruce de culturas del Caribe colonial, mientras se embarcan en la ambiciosa empresa de montar una fábrica de seda en el corazón de la isla La Española.
Protagonizada por David Castillo, Jean-Jean y Valentina Shen Wu, es una producción conjunta de Wooden Boat Productions, Alta Isla Films y Cobalt Films.
Escrita por el director junto a la guionista Ulla Prida, cuenta con la dirección de fotografía de Sebastián Cabrera Chelín, la dirección de arte de Mónica de Moya, el montaje de Gina Giudicelli y Carlos Cañas Carreira, y la música de Josefina Barreix.
Ulises Porra es reconocido internacionalmente por Carajita (2021), la película que codirigió con Silvina Schnicer, ganó una Mención Especial del Jurado en el Festival de San Sebastián y los premios a la Mejor Película Iberoamericana y a la Mejor Dirección en el FICG de Guadalajara. Tigre (2017), su ópera prima, se estrenó en el TIFF de Toronto y simultáneamente en San Sebastián.
También ha colaborado como coguionista en cintas como La barbarie (2023), que compitió en el Festival de Málaga, o Acusada (2018), estrenada en el de Venecia.
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La hija cóndor, tercer largometraje del cochabambino Álvaro Olmos Torrico, es una coproducción de Bolivia, Perú y Uruguay que recibió los fondos de estímulo de Ibermedia en esa modalidad de apoyo en nuestra convocatoria 2021.
La película está inspirada en un encuentro real de Olmos Torrico con una partera quechua. De hecho, es la premisa de la cinta: entre las montañas de los Andes bolivianos, donde el silencio sólo se rompe con el viento o el llanto de un recién nacido, una joven partera quechua canta para calmar a las mujeres en el trabajo de parto. Todos dicen que es un don de los dioses. Sin embargo, cuando conoce a un grupo de músicos urbanos, ese don la lleva a cuestionar su lugar en el mundo.
Olmos Torrico viajaba por los Andes bolivianos cuando conoció a la mujer que ha inspirado la historia de su tercera película después de San Antonio (2011) y Wiñay (2018). «Era la última en su región», ha recordado para el portal Noticine.com. «Aprendí a comunicarme con ella a través de la mirada. Cuando murió, entendí el vacío que dejaba: no sólo asistía partos, sino que transmitía saberes ancestrales».
En ese sentido, «la película habla de cómo decidimos honrar, o traicionar, la sabiduría que heredamos».
La filmación se realizó en la misma comunidad donde Olmos Torrico conoció a la partera quechua, con actores no profesionales y un equipo que incluye al peruano Nicolás Wong Díaz como director de fotografía. «Capturamos la luz que se filtraba por las ventanas, la textura de la piel en la noche», destaca el cineasta cochabambino lo que han conseguido.
Olmos Torrico es también fundador de la plataforma BoliviaCine.com
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Hijo de tigre y mula, tercer largometraje de la panameña de Annie Canavaggio, es una coproducción de Marina Productions de Panamá y Milagros Producciones de España que recibió los fondos de estímulo de Ibermedia en esa modalidad de apoyo en nuestra convocatoria 2017.
Cuando Donald Trump amenaza a los panameños con arrebatarles nuevamente el Canal de Panamá que EE UU le devolvió al país en 1977 después de arduas negociaciones entre los presidentes Omar Torrijos y Jimmy Carter, Canavaggio presenta en varias ciudades del mundo Hijo de tigre y mula, un documental que aborda «la historia de los Tratados Torrijos-Carter».
La película se centra en la figura de Torrijos, quien gobernó Panamá de 1968 a 1981 como «Líder Máximo de la Revolución Panameña» y a quien Gabriel García Márquez describió precisamente con la frase que se recoge en el título: «Sigiloso como el tigre y terco como la mula».
«Hoy en día pocos panameños se cuestionan el hecho que somos dueños de un territorio antes ocupado por los Estados Unidos. Ya nadie se asombra de ver cómo un pequeño país logró poner al gigante de rodillas para firmar un Tratado justo para Panamá», recordaba la cineasta panameña en Punto Bohemio.
En palabras de la plataforma cultural, Hijo de tigre y mula aborda los hechos que «cambiaron el destino de Panamá y pusieron fin a casi cien años de colonialismo, revelando los momentos más intensos de las discusiones diplomáticas entre Estados Unidos y Panamá que culminaron en la devolución del Canal».
Y su gran logro es hacerlo con material de archivo inédito proveniente de los fondos de los National Archives del gobierno de EE UU, de canales de TV también estadounidenses, de la Biblioteca Nacional panameña, del Grupo Experimental de Cine Universitario (GECU) y de la Fundación Omar Torrijos.
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Toroboro, el nombre de las plantas, tercer largometraje documental del ecuatoriano Manolo Sarmiento, es una coproducción de La Maquinita de Ecuador y Avoa Filmes de Brasil que recibió los fondos de fomento de Ibermedia a la coproducción en nuestra convocatoria 2017.
Los informantes indígenas y científicos que participaron en un estudio de etnobotánica en la comunidad waorani de Quehueiri-Ono, en provincia de Napo, Ecuador, se reúnen después de veinticuatro años. La observación de plantas permite a los ancianos reconocer la violenta colonización de la margen derecha del río Napo. Asimismo, no deja de ser una paradoja que los científicos busquen nombrar plantas ampliamente conocidas por los waoranis, cuya cultura y conocimiento (un conocimiento a todas luces científico) están en peligro por la deforestación y la explotación de los recursos naturales de la selva amazónica.
Mientras tanto, como ruido de fondo, la voraz industria petrolera sigue destruyendo ese entorno.
He aquí la premisa del documental realizado por el cineasta, periodista y gestor cultural ecuatoriano Manolo Sarmiento, quien ha participado en la producción de numerosas películas como La Tigra, Crónicas y Esas no son penas. Su segundo largo documental, La muerte de Jaime Roldós —codirigido junto a Lisandra I. Rivera al igual que el primero, Problemas personales—, se alzó con 18 premios internacionales y es uno de los que ha llevado más espectadores a las salas de cine de su país.
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O Último Azul, cuarta película de ficción del brasileño Gabriel Mascaro, es una coproducción de Brasil, México, Chile y Holanda que recibió los fondos de estímulo de Ibermedia en esa modalidad en nuestra convocatoria 2018 (a la que se presentó como Centro da Terra).
La cinta de Mascaro cuenta la historia distópica de una mujer de 77 años (Tereza, interpretada por Denise Weinberg) que va a ser desterrada a una colonia para ancianos, para que estos «disfruten sus últimos años de vida». Una excusa para excluirlos de la sociedad, alejados de su familia y donde muy pocos sobreviven.
Tereza, sin embargo, se resiste a aceptar ese destino que le han impuesto. Sobrevive con una mísera pensión y tiene que trabajar limpiando un matadero de caimanes, pero cada vez más acorralada por las autoridades llega a perder su trabajo. Antes de que le arrebaten su libertad y en busca de cumplir un último deseo, emprende un viaje por el Amazonas, donde se sumerge en aventuras y dimensiones que no conocía.
La película cuenta también con las actuaciones de Rodrigo Santoro y la cubana Miriam Socarrás, quien da vida a Roberta, una mujer que ayuda a Tereza en el barco en el que recorre los afluentes del Amazonas, le enseña el valor de la libertad y termina siendo siendo cómplice de su aventura.
En palabras de Gabriel Mascaro, es una película sobre «la capacidad de soñar sea cual sea tu edad», enfocada «en el cuerpo de las personas mayores para narrar una historia sobre el presente».
Entre otros galardones, O Último Azul se alzó con el Oso de Plata Gran Premio del Jurado en la 75ª edición del Festival Internacional de Cine de Berlín celebrado en febrero de este año y el Premio a la Mejor Película Iberoamericana de Ficción, el máximo galardón del Festival Internacional de Cine en Guadalajara(FICG), cuya 40ª edición tuvo lugar el pasado junio.
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Horizonte, del colombiano César Augusto Acevedo, es una coproducción de Colombia, Chile, Francia, Luxemburgo y Alemania que recibió los fondos de estímulo de Ibermedia a la coproducción en nuestra convocatoria 2021.
Descrita por su director y guionista como «una odisea fantasmal», la película sigue a una madre y su hijo en un mundo asolado por la guerra. Los dos realizan una travesía para encontrar al padre del niño, desaparecido sin dejar rastro. La búsqueda los lleva a un paisaje desolado que trasciende lo físico.
Separados en vida por culpa de la violencia, Basilio y su madre Inés comprenden que su reencuentro sólo se debe a que están muertos. Pero al no hallar en ese sitio señales del padre desaparecido, deciden partir en su búsqueda, emprendiendo un viaje físico y espiritual a través de un paisaje completamente devastado por la guerra: pueblos destruidos, campos abandonados, ríos convertidos en cementerios e innumerables historias de desolación y muerte. Todo esto ha sido provocado por Basilio, quien en vida se convirtió en un criminal salvaje y ahora se ve obligado a revivir una y otra vez el horror de sus actos, sólo que en esta ocasión con su madre como testigo.
César Augusto Acevedo es el cineasta que hace nueve años deslumbró con su ópera prima La tierra y la sombra (2015), el retrato íntimo del final de un núcleo familiar con la que ganó la Golden Camara en el Festival de Cannes, el Horizontes Latinos en el Festival de San Sebastián y los Premios Macondo a Mejor película y Mejor dirección, entre una veintena de galardones y reconocimientos internacionales.
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Meu nome é Bagdá (Mi nombre es Bagdá), segundo largometraje de Caru Alves de Souza, es una producción brasileña que recibió la ayuda de Ibermedia al Desarrollo en la Convocatoria 2015.
La película sigue el universo de las skaters en São Paulo. Bagdá es una skater de 17 años cuya vida cotidiana se reparte entre el instituto, las pistas de skate y el salón de belleza donde trabaja su madre y se relaciona con otras mujeres infrarrepresentadas en la sociedad brasileña.
Las protagonistas son skaters profesionales como Grace Orsato, Karina Buhr, Suzi Rêgo o Gilda Nomacce (a quien vimos en Quando eu era vivo, de Marco Dutra).
Directora, guionista y productora, Caru Alves de Souza presentó su primer largometraje, Underage (2013), en San Sebastián y Río, donde fue premiado, y posteriormente, Meu nome é Bagdá, en la Berlinale. También ha dirigido Family Affair, The World of Ulim y Oilut, la serie Causando na Rua y dos documentales para TV Cultura.
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El príncipe de Nanawa, quinto largometraje de la cineasta argentina Clarisa Navas, es una coproducción de Argentina, Paraguay, Colombia y Alemania que recibió los fondos de estímulo de Ibermedia en esa línea de apoyo en nuestra convocatoria 2022.
Navas cuenta así la sinopsis de su nueva película: «Una pasarela divide Argentina de Paraguay. En el aire flota el guaraní y el castellano. La gente corre alborotada traficando de todo. En medio de ese ritmo vertiginoso conocí a Ángel [Stegmayer], a sus nueve años. Al escucharlo hablar me emocionó tanto que prometí volver a verlo. Después de un año regresé y comenzamos a hacer la película juntxs. Nueve años después, el paso de la niñez a la adolescencia se mueve en estas imágenes, entre preguntas, ausencias y una potencia única de vivir y resistir contra todo».
«Cuando lo escuché [a Ángel Stegmayer], no pude creer todo lo que ese niño pensaba y se cuestionaba en medio de un territorio olvidado por ambos países», ha contado Navas para GPS Audiovisual. «El príncipe de Nanawa se construye con los diarios cotidianos que Ángel filma desde los diez años, junto a otras imágenes generadas a partir de nuestros encuentros y sus despliegues en el tiempo».
«Los años pasan», sigue la directora, «y Ángel se pregunta por el amor, por el trabajo mientras trabaja, por la vida y el porvenir. Hay sueños, pero a veces también parece haber destinos. Una película como un encuentro que se propone arrancarle al presente algo más en una tierra donde la posibilidad de crear está negada. O quizás una apuesta por la imaginación y el misterio que resulta estar vivo pese a todo».
La realización es de Clarisa Navas junto a Lucas Olivares, de Yaguá Pirú Cine, el montaje es de Florencia Gómez García, el sonido de Mercedes Gaviria Jaramillo, la producción ejecutiva de Eugenia Campos Guevara de Gentil Cine, y la producción de Sofía Paoli Thorne de Tekoha Audiovisual de Paraguay, Jerónimo Atehortúa de Invasión Cine de Colombia, y Paulo De Carvalho y Gudula Meinzolt de Autentika Films de Alemania.
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La jaula de oro, ópera prima del español Diego Quemada-Díez, es una coproducción de México y España que recibió los fondos de estímulo al codesarrollo de cine iberoamericano en nuestra convocatoria 2009 y, tres años después, los fondos de estímulo a la coproducción en nuestra convocatoria 2012.
La película, interpretada por los guatemaltecos Karen Martínez y Brandon López, y el mexicano Rodolfo Domínguez, cuenta la historia de dos adolescentes que salen de su aldea y a los que pronto se suma un chico indígena. Juntos vivirán la terrible experiencia que padecen millones de personas, obligadas por las circunstancias a emprender un viaje lleno de peligros y con un final incierto. En el camino aflora la amistad, la solidaridad, el miedo, la injusticia y el dolor.
«La película está basada en más de 600 testimonios de migrantes», contó en su día Quemada-Díez. «Ese testimonio colectivo ha tocado a la gente. Tiene fuerza porque es algo profundo que está pasando hoy en día y una historia que necesitaba ser contada».
La jaula de oro se alzó con más de 40 premios en los más importantes festivales de cine internacionales.
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