El 20 de junio se estrenó en salas de España Los bárbaros, el excepcional debut en el largo de ficción de Javier Barbero y Martín Guerra, una película que ha sido equiparada a la obra maestra de Fernando León de Aranoa, Los lunes al sol, por mostrar el drama de jóvenes que, en medio de la pobreza y la precariedad a las que los empuja el sistema, no encuentran una salida a sus vidas «más allá de vivir sin un propósito», como escribe Randy Meeks para el portal especializado Espinof.
Estrenada en el último Festival de Cine Europeo de Sevilla, Los bárbaros es una coproducción de Pantalla Partida y El Sueño Eterno Pictures de España y Lima 9 de Perú que recibió los fondos de estímulo de Ibermedia al codesarrollo de cine iberoamericano en nuestra convocatoria 2018.
En el año de La Crisis, cuatro jóvenes improvisan un intento de hogar okupando un edificio en construcción, paradójico limbo en plena burbuja inmobiliaria, donde se quedan gustosamente al margen de todo.
«Una película que capta el espíritu de una generación abocada a la indolencia y la frivolidad por su falta de horizontes, muy bien “preparada” pero no para la precariedad que se le venía encima», se lee en su presentación en el festival sevillano.
«El talento de Àlex Monner (La línea invisible), Greta Fernández (La hija de un ladrón), Eliza Rycembel (Corpus Christi) y Job Mansilla (figura del stand-up) sale a relucir dando vida a este grupo de pintorescos parias del extrarradio madrileño que buscan su lugar en el mundo, aunque sea ficticio. Por insensata que parezca su maniobra de evasión, la extraña convivencia forja un frente común que niega el acatamiento de las “barbaridades” del sistema, el verdadero invasor».
Los bárbaros es la segunda película que hacen juntos el músico y cineasta español Javier Barbero y el director de teatro, músico y cineasta peruano Martín Guerra. La primera fue el cortometraje Los invencibles (2014), que ganó el premio a distribución de Madrid en Corto y fue estrenado en la sección oficial del Festival de Locarno.
Escrita por los propios directores, la película cuenta con la dirección de fotografía de José Luis Salomón (El abuelo, Vida férrea, Mi hermano Ali), la música y el montaje de Cristóbal Fernández (Lo que arde, My Mexican Bretzel, O corno, La guitarra flamenca de Yerai Cortés, Sirat), la dirección de arte de Bel Gonyalons, el sonido de Marcos Salso, el maquillaje y peluquería de Sarah Matia, el cartel de Pedro Cabañas y la producción de Mario Madueño, Delia García, Enrique Fernández y Patricia González.
En palabras de sus creadores, Los bárbaros es una película «sobre la amistad fortuita de unos buscavidas en torno a una obra abandonada, sobre cómo la ambición desmedida llevó una vez a un país a la ruina, sobre obreros en busca de trabajos basura y extranjeros que buscan un lugar mejor en el mundo, sobre la fugacidad de la juventud y sobre el barrio que echaremos de menos, sobre la vitalidad que encarnan quienes han aprendido a vivir al día y sobre las oportunidades que se esconden tras los fracasos, sobre aquellos que, ante la falta de porvenir, nos les quedó otro remedio que perderle el miedo al futuro, sobre la liviandad del esparcimiento y la virtud de la pereza, sobre el placer ancestral de compartir historias frente al fuego, sobre la búsqueda de eso que llaman amor y el encuentro del desengaño, sobre cómo la historia de la gente pronto será tan sólo la historia del dinero de la gente, y sobre la certeza irreductible de que merece la pena, una y otra vez, intentar ser feliz aunque el mundo entero a nuestro alrededor salte por los aires. Tal vez aprender a ser joven pueda llevarnos toda una vida. Pero, de esto se trata, ¿no? Vivir sin miedo, celebrar el presente, ganarle el pulso a la muerte».
Javier Barbero trabaja habitualmente a cargo del departamento de cámara con directores de fotografía como Mauro Herce, Diego Dussuel, Jesús Elizalde o Giuseppe Truppi. También ha firmado la fotografía de Apuntes para una película de atracos (León Siminiani, 2018), nominada a los Goya. Ha dirigido el documental Rail Blues (2012), premiado en Miradas Doc, y el corto de ficción Los invencibles (2014).
Como director de teatro y cine, los trabajos más recientes de Martín Guerra son las puestas en escena de Los ojos, de Pablo Messiez (2023), y El jardín de los cerezos, de Antón Chéjov (2024). Escribió y dirigió con Javier Barbero el corto de ficción Los invencibles. Entre sus trabajos como fotógrafo destacan exposiciones en PhotoEspana, el Círculo de Bellas Artes e INJUVE, así como en Italia, Portugal, Alemania y EE UU. Ha publicado dos discos a nombre propio como músico y compositor.
Además de los fondos de estímulo de Ibermedia, la película ha contado con el apoyo del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, la Dirección del Audiovisual, la Fonografía y los Nuevos Medios (DAFO) de Perú, y la participación de RTVE.
Crédito de las imágenes: fotogramas de la película

