La guionista, productora y directora Mariel García Spooner ha iniciado en Panamá el rodaje de su segundo largometraje de ficción, La residencia, una película que al igual que su ópera prima, Algo azul, se presentó a los fondos de estímulo de Ibermedia y los obtuvo en la modalidad de codesarrollo en nuestra convocatoria 2020.
Interpretada por las actrices colombianas Xilena Aycardi y Marcela Carvajal, y la panameña Diana Abouganem, la película narra la historia de tres mujeres que deciden tomar las riendas de su vida y abren un club para adultos mayores. A través del humor, la empatía y los lazos de amistad, La residencia se plantea como una celebración de la fortaleza y la capacidad de reinventarse en la madurez.
«Pensar la vejez me pone nerviosa. Por eso, decidí dejar mis miedos y preguntas sobre la vejez en el guión, como una forma de liberar mis temores y plantear mis intenciones y decisiones sobre cómo quiero vivir esa etapa», escribe García Spooner en sus notas de directora de la película.
La historia ha sido escrito por ella junto a la guionista colombiana Ana Lucía Gurisatti y es una producción de Hello October de Panamá con Orion Films de Colombia. La dirección de fotografía es de Aaron Bromley y la dirección de arte, de Amine Ayoub.
En palabras de LatAm Cinema, «el film propone una mirada fresca, humana y esperanzadora sobre las segundas oportunidades y la fuerza de las mujeres que se atreven a reinventarse».
Algo azul, el debut de García Spooner en largometraje de ficción, también recibió los fondos de estímulo de Ibermedia, en este caso a la coproducción, en nuestra convocatoria 2019.
Estrenada mundialmente en el LALIFF de Los Ángeles, en esa película también participó como coguionista Ana Lucía Gurisatti, además del venezolano Enmanuel Chávez.
Algo azul contaba la historia de una coordinadora de eventos en un hotel de lujo que ahorraba para pagar su boda soñada. De acuerdo con la tradición, la novia se debe casar usando algo nuevo, algo viejo, algo azul y algo prestado. El día en que finalmente reúne el dinero para el vestido, éste se acaba estropeando. Al volver decepcionada al hotel donde trabaja, en una de las habitaciones encuentra otro vestido de novia. Y no se lo piensa dos veces.
Crédito de la fotografía: rodaje de La residencia en Panamá.

