Venezuela y la comunidad cinematográfica iberoamericana han perdido a uno de sus más reconocidos creadores, Luis Alberto Lamata, el cineasta que alguna vez se definió como «un venezolano al que le gusta hacer cine, televisión y que en algún momento de su vida entendió que ésa era una pasión; echar cuentos con una cámara era lo que más disfrutaba y a lo cual me he dedicado muchos años».
Lamata es el director de clásicos de la cinematografía de la región como Jericó (1991), su ópera prima, la historia de un fraile dominico que en el siglo XVI llega a América a cambiar el mundo, pero es el «nuevo mundo» el que termina por cambiarlo a él. Este primer largometraje llegó cuando el cineasta ya era un exitoso realizador de series y telenovelas para la TV de su país, con títulos que hasta hoy se recuerdan como Topacio, Mansión de luxe, La intrusa, Señora, Pobre negro, Gardenia…
Jericó se alzó con el Gran Premio Coral, el máximo galardón del Festival de La Habana, y también fue premiada en el Festival de Biarritz, nominada a los Goya de la Academia española y seleccionada para representar a Venezuela en los Premios Oscar a la mejor película de habla no inglesa.
Tras otra temporada en la televisión (Las dos Dianas, El paseo de la gracia de Dios), en 1996 vuelve a la pantalla grande con Desnudo con naranjas, otra historia de época, esta vez ambientada en el siglo XIX. Esta cinta fue presentada en el Festival de Sundance y tuvo igualmente un importante recorrido internacional.
Otra película imprescindible en la filmografía de Luis Alberto Lamata es El enemigo (2008), nominada al Free Spirit Award del Festival de Varsovia, entre otros reconocimientos. La película narra el encuentro entre un fiscal y una mujer en los pasillos de un hospital de Caracas. Él está allí porque su hija fue abaleada en un asalto; ella se rehúsa a admitir que su hijo, que llegó herido a su casa, es un delincuente. El encuentro no es casual. «En una guerra moral, si actúas como el enemigo, eres el enemigo».
Una revisión de la obra cinematográfica de Lamata debe incluir también Miranda regresa (2007), Taita Boves (2010), Azú (2013), Bolívar, el hombre de las dificultades (2013) y Parque Central (2018).
Hijo del también director de series y telenovelas Juan Lamata Martín, Luis Alberto Lamata estudió Historia en la Universidad Central de Venezuela (UCV) y desde muy joven se dedicó a la escritura y realización cinematográfica. En sus inicios fue asistente de dirección de Carlos Rebolledo y Carlos Azpúrua, y en 1993 se casó con la actriz Lourdes Valera, su musa en muchas de las películas y series que dirigió.
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Crédito de la fotografía superior: © Fundación Cinemateca Nacional de Venezuela

