Este miércoles 3 de diciembre, a las 18.30, la Sala Iberia de la Casa de América de Madrid acogerá la presentación especial del largometraje documental Código Marcos, escrito y dirigido por Patricia Pérez Fernández y Liena Cid Navia.
La presentación, en colaboración con La Terraza Films y Free Media, se enmarca en los actos por el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que, como bien nos recuerdan los organizadores de la proyección, «nos recuerda que todos somos únicos». Código Marcos, explican, «desafía las percepciones convencionales del autismo, celebrando la singularidad y la fuerza de las personas diferentes y brinda una preciosa oportunidad a los espectadores de descubrir una película íntima que acompaña una maternidad vivida desde la honestidad, la duda y el amor».
Después de la proyección habrá un coloquio con las dos guionistas y directoras de la película moderado por la también cineasta, docente y gestora cultural peruana Marianela Vega.
Código Marcos es una película documental en la que a través de diez años de archivo familiar se sigue la vida de Liena, una madre emigrante que se enfrenta al reto de criar a sus dos hijos en España.
A falta de referencias, Liena filma incansablemente mientras ama, trabaja, discute y juega. La cámara nunca corta, nunca se apaga. Desde la absoluta intimidad del hogar, tenemos el privilegio de ver crecer a Pablo, un chico brillante y sensible, y a Marcos, el hijo menor, impredecible, que requiere cuidados especiales. Con sentido del humor y autenticidad, Liena transforma una maternidad estigmatizada en una experiencia de vida significativa.
«Sobre todo», dice la cineasta y también protagonista del documental, «queríamos que no hablara de autismo, sino del vínculo, de cómo nos vinculamos a las personas a las que amamos, y del esfuerzo que tienes que hacer para comunicarte porque quieres que el otro te entienda y quieres entender a los otros. La película también me enseñó a detenerme y celebrar cada logro, algo indispensable para todas las madres en esta situación».
«Desde el primer momento, entendimos que la película debía mostrar la realidad tal como es: con sus risas, peleas y enfados, pero, sobre todo, con amor», se suma Patricia Pérez. «Para mí era importante que quedara reflejado, no sólo el esfuerzo de esta familia, sino también sus logros y momentos de felicidad».
El acceso es libre hasta completar el aforo de 60 localidades. Las entradas se empezarán a distribuir en la taquilla del Punto de Información una hora antes del comienzo de la proyección.
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Crédito de la imagen superior: fotograma de la película

