La cineasta dominicana Johanné Gómez Terrero ha puesto muy en alto el cine de su país al ganar con Sugar Island, su primer largometraje de ficción, el Premio a la mejor dirección en la Foward Future Competition del Festival Internacional de Cine de Beijing (BJIFF), cuya 15º edición terminó ayer, sábado 26 de abril.
El jurado, presidido por el reconocido cineasta húngaro Béla Tarr, justificó la premiación de Gómez Terrero por «abordar el trauma colonial con una lente poética, sublimando la narrativa personal de una madre adolescente en una profunda reflexión sobre el destino de la raza».
«Con extraordinario coraje», escribió el jurado, Sugar Island «entrelaza el discurso histórico con la conciencia contemporánea, explora el camino hacia la liberación en la espiritualidad y la sabiduría matriarcal, y expresa elogios a la justicia nacional».
Sugar Island es una maravillosa película dedicada a los jornaleros del azúcar en la República Dominicana, casi todos descendientes de los esclavos que llevaron los europeos desde África y no pocos inmigrantes haitianos sin papeles en regla. Es el primer largo de ficción de Johanné Gómez Terrero tras los premiados documentales Bajo las carpas (2014) y Caribbean Fantasy (2016).
Retrata la vida de Makenya, una adolescente dominicana de ascendencia haitiana obligada a madurar aceleradamente por un embarazo no deseado en un país donde el aborto está prohibido y por la amenaza de los invisibles dueños de las tierras y la industria azucarera que quieren echar a su familia del batey donde viven.
Makenya ha crecido en ese batey junto a su madre, que también quedó embarazada sin quererlo siendo muy jovencita, y a su abuelo, uno de los miles de haitianos llegados en condiciones de extrema precariedad desde ese país con el que la República Dominicana comparte la isla La Española. Su abuelo trabaja de escondidas de madrugada para seguir cobrando algo de dinero mientras lucha junto a los demás jornaleros por las pensiones de jubilación que la industria se niega a darles.
Mientras las amigas de Makenya sueñan con abandonar el país, ella siente una conexión profunda con su tierra y sus raíces. Con su gran barriga de embarazada empieza a buscar un trabajo que sea menos duro que el de la zafra, pero no es fácil. De alguna manera, eso la lleva a emprender un viaje personal que la hará descubrir el universo ancestral y místico que envuelve la isla.
Es una coproducción de Güasábara Cine de la República Dominicana y Tinglado Film de España que recibió los fondos de estímulo de Ibermedia al codesarrollo de cine iberoamericano en nuestra convocatoria 2018 y, dos años después, los fondos de apoyo a la coproducción en nuestra convocatoria 2020.
Premiada en Málaga, Venecia, La Habana, Salónica y Ginebra, y con nominaciones en otros importantes festivales internacionales como el Cinélatino Rencontres de Toulouse o el Festival de Mannheim-Heidelberg, Sugar Island cuenta con las actuaciones de Yelidá Díaz (Makenya), Ruth Emeterio (Filomena), Juan María Almonte (el abuelo), Diógenes Medina (Leroi) y Génesis Piñeyro (Yelidá).
La película está producida por Fernando Santos Díaz, el mismo de otras películas dominicanas exitosas como Cocote, Liborio, Carajita, y David Baute, el de Ella(s), La Murga y Mariposas negras, entre otras.
Más información en www.bjiff.com
Crédito de la foto superior: fotograma de la película.

